Su mecanismo eleva ligeramente la hoja antes de deslizarla, reduciendo la fricción y asegurando un movimiento suave y silencioso.
Este sistema permite acristalamientos de gran tamaño sin renunciar al confort ni a la estanqueidad.
Además, las ventanas elevadoras ofrecen una excelente eficiencia energética gracias a sus cierres de compresión y perfiles reforzados.
Su estética elegante y su funcionalidad las convierten en la opción ideal para espacios amplios y modernos con vistas al exterior.